El Egoísta
Llegué tarde a mi casa después de una larga jornada de trabajo, cansado y con sueño, para encontrar en la máquina contestadora un mensaje de mi papá. Me pedía que le devolviera la llamada, que me quería ver, que siendo feriado al día siguiente, podríamos salir al cine o a comer o simplemente a conversar y a pasar parte del día juntos. Me fui a dormir y lo llamé al día siguiente, sin muchas ganas (sólo para cumplir) y quedamos en vernos en un cine situado en el centro de la ciudad para ver una película popular recien estrenada. Nos sentamos en los lugares que el eligió (como siempre, lo más alejado posible y en una esquina, para asegurarse que ningún desconocido ocupe el asiento de al lado) y nos pusimos a conversar antes de que atenuaran las luces y comenzaran los tan tesiosos avances que siempre provocan un considerable retraso a la función, que con muchas o pocas ansias vinimos a ver. Le comenté sobre mi abuelo (su padre) y de como era un hecho que le iban a conceder la visa y que su llegada se convertiría en una realidad. Le conté con entusiasmo como habían avanzado los trámites y de la felicidad que me embargaba, algo que no es de extrañarse y mucho menos para él, ya que fue mi abuelo quien me crio y educó, y fue muchas veces más padre para mi que él. Todo iba más o menos bien hasta que toqué este tema tan odioso, belicoso y fastidioso como lo es el tema del dinero...
Averiguando con un tio mio, que trabaja en una agencia de viajes, me enteré que lo más barato que podría costar el pasaje serían unos mil doscientos dólares, lo cual, para la fechas que pedíamos, era un precio razonable. Lastimosamente, mi imposiblidad de pagarle el pasaje entero al que sin pensarlo mucho, es la persona a la que más quiero en el mundo, tuve que recurrir a su hijo, a mi padre, al que es menos padre que él, al que quiero pero al que me decepciona de gran manera de tanto en tanto. Asi que le propuse algo sumamente justo y sencillo, además de ser un gesto de amor desinteresado que no nos afectaría en los más mínimo, una acción tan pequeña que hasta casi me llegaría a dar verguenza pedirla, pero, conociendo tan bien al señor que se encontraba sentado a mi lado en esa oscura sala de cine, sabía que lo que diría no sería ni bienvenido ni abiertamente aceptado, no al menos sin alguna señal abierta de protesta o algún pretexto tan pobre como la película que íbamos a ver. Pero sin temor a una respuesta negativa, egoista y escueta, le propuse que le paguemos al menos la mitad del pasaje a mi abuelo, claro esta entre los dos. Trescientos dólares me dije, no es la gran cosa, pero aparentemente mi tacaño y poco generoso progenitor no compartio mi desinteresada y humilde propuesta, contestando de mala gana y un poco ofendido que no estaba en condiciones de desembolsar esa cantidad. Egoísta, fue lo que pensé, mezquino, desagradecido e ingrato, grite como un maniatico irreflexivo al interior de mi cabeza. No puedo negar que mi indigné, y más aún con la cantidad de pretextos sin fundamento que me dió, los cuales no pienso repetir, dado a que ni siquiera valen la pena pero la realidad es que una vez más, viejo querido y no muy querido a veces, me decepcionas... una vez más.
Una cosa si es cierta, y esa es que hoy día mi viejo me volvió a decepcionar y fortaleció la idea de que él es un egoísta, que en la medida de lo posible sólo pensará en él y ciertos casos... supongo que también en él.
Papá: Sólo te quiero decir que a pesar de todo y a pesar de ti, te quiero. Pero por favor, date cuenta que, todas tus acciones, infantiles e inmaduras, miserables e innobles algún día jugarán en tu contra. No le des la espalda a los que se preocupan por ti viejo, y si no piensas en mi, a mi me da igual, ya con los años me acostumbré a no depender de ti en ningún aspecto, pero no seas ingrato con tu propio viejo que te dio todo en esta vida, porque sino, y como ya lo hice, me he visto en la obliagación y en la necesidad de alejarme un poco más de ti.
viernes, 1 de julio de 2011
domingo, 22 de mayo de 2011
Mi hermano
MI HERMANO
Mi hermano siempre será mi amigo sin importar el tiempo ni nuestra diferencia de edades. Mi hermano siempre fue alguien especial y siempre lo he querido, y aunque él lo sabe, tanto él como yo, necesitamos escucharlo de vez en cuando para tener nuestros corazones en paz. No es fácil ser un hermano cuando jamás has vivido con él (ellos), no es fácil ser un hermano cuando has estado acostumbrado a ser hijo único y tu hermano menor por 9 años fue criado alejado de ti y de una manera distinta. Pero es fácil querer a tu hermano sin importar de dónde vino o en donde está, y sobre todo, es muy fácil querer a mi hermano porque esté o no esté conmigo, aunque hoy por hoy sólo nos veamos una vez al año, aunque la comunicación no sea tan fluída ni constante, él es una parte importante de mi y amar a una parte de mi mismo no puede ser que algo tan fácil como respirar.
No sé si me hubiera gustado tener un hermano mayor, tal vez hubiera sido entretenido. No sé si quise tener un hermano, creo que nunca me detuve a pensarlo. Pero desde que Claudio llegó a mi vida me siento un ser más completo y feliz. No sé si él quiso tener un hermano mayor pero lo tiene. Y me tiene queriendolo o no, tal cual como soy y para mi más grande satisfacción (felizmente), él me quiere también.
Recuerdo cuando él era pequeño y aún vivíamos en la misma ciudad. Recuerdo cuando a veces mi mamá lo traía a mi casa en Miraflores y me quedaba jugando con él. Eran buenos tiempos, tan buenos que los extraño. Tal vez la mejor época de mi vida, momentos felices que no volverán, suculentos días de ocio y risa sin motivo alguno, días en los que no necesitabas pensar en el futuro porque el presente era dichoso, tanto que no estaba permitido empañarlo con preocupaciones innecesarias. Momentosen los que (aunque no fueran muchos) supe ser un hermano mayor y demostrarle cariño, porque si mi mayor fracaso como hermano fue no haber pasado el suficiente tiempo con él (como ahora sé que me hubiera gustado pasarlo), mi mayor logro es haber logrado que Claudio me considere su hermano y me quiera como tal.
Recuerdo todas la veces que se quedó a dormir en mi casa y recuerdo todos esos desayunos, normalmente los domingos por la mañana. Recuerdo cuando aún jugaba pelota y me acompañaba a jugar, tal vez no un partido, pero al final, sólo hacíamos falta él y yo. Recuerdo cuando creció y recuerdo también cuando me fui a vivir lejos de él. Recuerdo la última vez que lo vi, en la entrada de mi casa en Perú, con los ojos rojos, tratando de ocultar su tristeza con su orgullo y no dejarse ver. Recuerdo que nos distanciamos dos semanas antes por una tontería y recuerdo al verlo, haberme arrepentido de no haber pasado más tiempo con él.
Ese día en el taxi que me llevó al aeropuerto lloré unos minutos en silencio por lo tonto que había sido. Me perdí muchos días en su compañía que no recuperaré y a los cuales tendré que olvidar algún día reemplazándolos por otros plagados de su compañía y ocurrencias la próxima vez que la vida me devuelva a Limay a su compañia. Pero no será pronto, y él lo sabe al igual que yo. Pero no por eso nos desesperaremos, porque en su corazón espero que sepa que lo quiero y le deseo todo lo mejor en esta vida como a muy pocos se los he deseado, y por mi lado comenzaré a perdonarme por los días que no pude verlo y me acercaré a él en la distancia de la nueva vida que estoy por comenzar.
jueves, 17 de febrero de 2011
Saludo de Bienvenida
Bienvenidos,
Era uno de esos momentos tan típicos y recurrentes en los que me encontraba embobado por un sinfín de pensamientos desordenados cuando decidí crear este Blog. Era una oportunidad única de vaciar mi mente y escribir como hace mucho no lo hacía, porque escribir es una buena terapia y probablemente es lo que necesite ahora.
Este Blog ha sido creado para contar anécdotas, pensamientos, relatos, historias, aventuras, visicitudes, atropellos, alegrías y sobretodo, para descargar la innumerable cantidad de pensamientos que recorren mi mente día a día y, de esta manera aligerar la carga y sentirme un poco más fresco al terminar de escribir.
Mi meta es publicar una vez a la semana, meta que probablemente no respetaré y a veces publicaré más seguido y otras... no tanto. Pero, sea como sea que se den las cosas, los invito a compartir conmigo un poco de mi vida, mis locuras, experiencias y vivencias.
Un abrazo muy fuerte a todos y hasta la próxima!
Era uno de esos momentos tan típicos y recurrentes en los que me encontraba embobado por un sinfín de pensamientos desordenados cuando decidí crear este Blog. Era una oportunidad única de vaciar mi mente y escribir como hace mucho no lo hacía, porque escribir es una buena terapia y probablemente es lo que necesite ahora.
Este Blog ha sido creado para contar anécdotas, pensamientos, relatos, historias, aventuras, visicitudes, atropellos, alegrías y sobretodo, para descargar la innumerable cantidad de pensamientos que recorren mi mente día a día y, de esta manera aligerar la carga y sentirme un poco más fresco al terminar de escribir.
Mi meta es publicar una vez a la semana, meta que probablemente no respetaré y a veces publicaré más seguido y otras... no tanto. Pero, sea como sea que se den las cosas, los invito a compartir conmigo un poco de mi vida, mis locuras, experiencias y vivencias.
Un abrazo muy fuerte a todos y hasta la próxima!
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